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HA FALLECIDO ROSEMBIL, OTRO HIJO DEL ALMA."El Internacional"

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Por Praede Olivero Fèliz

Falleció Mi hijo del alma Rosembil Antonio Guzmán Blanco,  en San Francisco de Macorís, al caer de su moto mientras visitaba su familia. Su cadáver velado en la funeraria Blandino de la Avenida Abraham Lincoln; revive el dolor de todos sus familiares y amigos, que vamos a este lugar y al mismo cementerio, donde descansarán tres miembros de su dulce hogar.

Primero fue el poeta rojo Aridio Antonio Guzmán,  al fallarle los riñones, para mí un padre, pues al llegar a estudiar a la Universidad Autónoma de Santo Domingo –UASD-, me protegió y me convirtió en su compañero fiel, de tal modo que su hogar era mi hogar y sus actividades fuera de impartir su docencia, nos tenía juntos como dos soldados de la UASD, de la causa progresista que defendimos y aún defiendo, y de la patria.
Después fue su querida esposa Cecilia María Blanco Hidalgo, víctima de un aneurisma cerebral, mujer preparada, decente y luchadora, profesora del Departamento de Letras de la UASD, como Aridio. Su partida nos dejó otro dolor inmenso y cuatro hijos huérfanos: María Emperatriz, Aridio Antonio (quien sufrió un terrible accidente de tránsito y Dios lo devolvió a la vida) Rosembil Antonio y Alberto Manuel.
Varios abuelos, tios, primos y amigos de la pareja fallecida, nos convertimos en todo para ellos; a mí me tocó parte de la función del padre. Como profesional del derecho me encargué y me encargo de todos los asuntos legales de la familia, junto a mi hija  abogada Geisa Sojailin Olivero Matos, quien es la hermana íntima y consejera de María Emperatriz, quien me llama papá Praede y me felicita cada el día del padre cada año.
Con Rosembil fui más allá, pues su dinamismo y fuerte temperamento, me requería más, así tenía que ir a su escuela para los problemas escolares, fui su padrino en su boda con Risselis, enfrenté toda situación social junto a mi hijo Engels Vladimir Olivero Matos, uno de sus más íntimos amigos y hermano desde la infancia. Este papel de padre lo desempeño frente a otros niños de Barahona y otros pueblos, víctimas de las circunstancia, con mucho amor.
Ahora Rosembil se nos marcha, a los 29 años, quedando Risselis viuda joven como él y dos pequeñas niñas huérfanas, dejándonos muy tristes y adoloridos, de tal modo que algunos familiares y amigos podrían no resistir otro golpe más, por lo que es necesario seguir poniéndonos en manos de Dios y estar preparados para acatar su voluntad. DESCANSA EN PAZ HJIJO DEL ALMA. 

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